El decreto del 26 de junio de 2026 redefine el ámbito de actuación de los auxiliares de enfermería en Francia. Este texto establece una lista cerrada de actos transferibles e impone un marco estricto: un acto no listado no puede ser delegado localmente, incluso si existían prácticas diferentes en algunos establecimientos. Para los profesionales en activo y para los estudiantes en formación, las consecuencias son directas en el día a día laboral y en los trayectos de desarrollo de competencias.
Lista cerrada de actos transferibles: lo que el marco regulatorio cierra
Antes de la publicación del decreto del 26 de junio de 2026, varios establecimientos habían desarrollado prácticas locales de delegación de gestos técnicos. Algunos auxiliares de enfermería realizaban actos que teóricamente pertenecían al ámbito de la enfermería, con un acuerdo tácito de la jerarquía médica.
El nuevo texto pone fin a esta zona gris. La lista de actos autorizados es ahora limitativa. Concretamente, si un gesto no figura en esta lista, ningún protocolo interno puede hacerlo lícito para un auxiliar de enfermería. Esta rigidez tiene un objetivo claro: asegurar las prácticas y armonizar el nivel de ejercicio en todo el territorio.
Para entender mejor las novedades del referencial auxiliar de enfermería 2026, hay que partir de esta restricción regulatoria que condiciona todo lo demás: formación, organización de los cuidados, responsabilidad jurídica de los equipos.

Arquitectura del referencial auxiliar de enfermería: cinco bloques de competencias mantenidos
A pesar de los ajustes introducidos entre 2025 y 2026, el referencial sigue estructurado en torno a cinco bloques de competencias y once competencias clave. La arquitectura del DEAS no ha sido alterada. Las modificaciones afectan al contenido de algunos bloques, no a su número ni a su lógica de articulación.
Esta elección de estabilidad estructural merece ser destacada. Significa que los organismos de formación no tienen que reconstruir sus maquetas pedagógicas desde cero. Sin embargo, las fichas de competencias dentro de cada bloque integran los nuevos actos y las responsabilidades adicionales en materia de cuidados clínicos.
Lo que cambia dentro de los bloques
La extensión de los gestos técnicos autorizados va acompañada de exigencias aumentadas en materia de evaluación. Las pruebas de validación del diploma de Estado integran situaciones prácticas relacionadas con los actos añadidos. Para los estudiantes que presenten el DEAS a partir del inicio del curso 2026, el nivel de exigencia práctica es significativamente más alto que el de las promociones anteriores.
Los comentarios de campo divergen en un punto: ¿es suficiente la duración de la formación actual para cubrir todos los nuevos actos con la profundidad necesaria? Los establecimientos de enseñanza disponen de la misma cantidad de horas, pero deben integrar un ámbito de competencias ampliado.
Obligación de actualización para los auxiliares de enfermería ya titulados
Los auxiliares de enfermería titulados bajo el antiguo referencial deben seguir una actualización específica para ejercer los nuevos actos. La transición no se realiza automáticamente. Un auxiliar de enfermería titular del DEAS obtenido antes de la reforma de junio de 2021 no puede, en teoría, realizar los gestos recién autorizados sin haber validado un módulo complementario.
Esta obligación plantea varias preguntas prácticas:
- El financiamiento de estas formaciones de actualización sigue siendo confuso para los profesionales en activo en el sector privado no lucrativo, donde los presupuestos de formación ya están bajo presión.
- Los plazos de adecuación no están explícitamente fijados por el decreto, lo que crea un período de incertidumbre jurídica para los empleadores.
- La disponibilidad de plazas en formación representa un cuello de botella, ya que los IFAS deben absorber tanto a las nuevas promociones como a los profesionales en ejercicio.
Para las direcciones de los establecimientos de salud, el riesgo es doble: mantener en el puesto a profesionales que no están formalmente habilitados para los nuevos actos, o desorganizar los horarios para liberar tiempo de formación.
Digitalización en salud: un núcleo de formación transversal aún subestimado
La digitalización en salud está ahora integrada como núcleo de formación para los auxiliares de enfermería, a través de un dispositivo impulsado por la Agencia de Digitalización en Salud (ANS). Un decreto del 9 de junio de 2023 sentó las bases de un referencial transversal específico, aplicable a todas las formaciones paramédicas.
En la práctica, esto significa que los futuros auxiliares de enfermería deben dominar herramientas de trazabilidad digital de los cuidados, de transmisión de información clínica y de coordinación con el equipo de enfermería a través de plataformas dedicadas. Este aspecto aún es poco visible en los debates sobre la reforma, aunque modifica concretamente la forma en que los auxiliares de enfermería documentan su actividad diariamente.

Un desfase entre el referencial y el equipamiento de los establecimientos
Los datos disponibles no permiten concluir sobre el nivel real de equipamiento digital de los EHPAD y de los servicios hospitalarios. Algunos establecimientos aún funcionan con soportes en papel para la trazabilidad de los cuidados. Formar a los auxiliares de enfermería en digitalización sin garantizar el acceso a las herramientas plantea un problema de coherencia entre el referencial y la práctica.
Este desfase podría crear frustración en los nuevos titulados, formados en prácticas digitales que no encuentran en su primer puesto. Por el contrario, los establecimientos ya equipados ven en ello una oportunidad para fluidificar la coordinación entre auxiliares de enfermería y enfermeros.
Referencial auxiliar de enfermería 2026: los límites de una reforma por el texto
La reforma del referencial auxiliar de enfermería se basa en un postulado: ampliar el ámbito de competencias para responder a la presión demográfica y a las dificultades de reclutamiento en el sector de la salud. La intención es coherente con el envejecimiento de la población y la escasez de personal sanitario.
Los límites aparecen tan pronto como se observan las condiciones de implementación. Sin financiamiento específico para la formación continua y sin un calendario vinculante, el riesgo es el de una reforma a dos velocidades: establecimientos bien dotados que forman rápidamente a sus equipos, y otros que acumulan retraso.
El referencial 2026 clarifica el marco jurídico y eleva el nivel de exigencia de la profesión. La traducción concreta de estos avances dependerá en gran medida de los recursos que los empleadores y los financiadores públicos dediquen al acompañamiento de los profesionales, tanto en activo como en formación inicial.



